Tradición y dulzura desde 1953
Desde 1953, en Pepe Mesa nos dedicamos a la repostería artesanal, fusionando tradición y sabor para deleitar a nuestros clientes con postres únicos que reflejan la esencia de El Puerto de Santa María.

Nuestros inicios
Nuestro fundador, José Mesa González, nacido el 24 de mayo de 1912 en El Puerto de Santa María, destacó como un reputado jefe de cocina en la provincia de Cádiz. En 1952, mientras trabajaba en el Parador de Fuentebravía, adaptó una receta argentina para crear la emblemática Tarta Imperial, incorporando el distintivo Cacao Pico, un licor característico de nuestra ciudad.
En 1984, su hijo, José Luis Mesa Ramírez, compartiendo la pasión familiar, fundó la empresa «Pepe Mesa». Juntos, padre e hijo, se dedicaron a elaborar postres artesanales de alta calidad, ampliando la oferta y consolidando la reputación de la marca en la región.
Actualidad, el legado continua
Hoy, la tercera generación, representada por Mariángeles y Rocío Mesa, sigue escribiendo la historia de Pepe Mesa con la misma pasión y dedicación que impulsaron a su abuelo. Su compromiso no solo es mantener viva la tradición, sino también adaptarla a los nuevos tiempos sin perder la esencia artesanal que nos distingue.
Bajo su dirección, el obrador ofrece una cuidada selección de 12 postres únicos, elaborados con recetas que han pasado de generación en generación. Cada uno de ellos mantiene la calidad, el respeto por los ingredientes y el sabor inconfundible que han convertido a Pepe Mesa en un referente de la repostería artesanal.
Con un equilibrio perfecto entre herencia y evolución, Mariángeles y Rocío han sabido mantener intacto el espíritu de la empresa mientras exploran nuevas formas de acercar sus postres a más personas, llevando el sabor de El Puerto de Santa María a todos los rincones.
Porque en cada tarta, en cada bocado, sigue latiendo el legado de Pepe Mesa. Y seguirá haciéndolo,
generación tras generación.

Nuestro compromiso:
pasión por lo auténtico.
Somos más que un obrador. Somos historia, tradición y el inconfundible sabor de lo bien hecho. Desde 1953, cada postre que elaboramos es un homenaje a nuestra tierra, a los ingredientes que nos definen y al amor por la repostería artesanal.
En Pepe Mesa creemos en:
- La tradición que se respeta
Porque cada receta es un legado, y en cada tarta vive un pedazo de nuestra historia. - Los sabores que nos representan
Vinos, brandy, almendras… la esencia de El Puerto de Santa María está en cada bocado. - Las manos que crean con pasión
No seguimos atajos. No fabricamos en serie. Hacemos repostería con alma, como lo hacía Pepe. - Los momentos que se disfrutan
Porque un buen postre no es solo un dulce. Es una celebración, un recuerdo, una emoción.
Seguimos aquí, tres generaciones después, con el mismo propósito:
endulzar tu mesa con lo mejor de nuestra tradición.
